La ansiedad por separación es el malestar que muestra un perro cuando se queda solo o separado de su persona: ladridos, destrozos, pis en casa o intentos de escapar. Hoy se habla de «problemas relacionados con la separación», porque detrás hay emociones distintas que necesitan planes distintos.
Esta guía resume el capítulo 19 de Entrenamiento canino científico. Del cero absoluto a profesional: el manual completo, un manual en español de 688 páginas, publicado por Canis Formación en octubre de 2026, que enseña a convertirse en entrenador canino profesional con métodos basados en la evidencia científica, sin dolor ni miedo.
Antes de empezar. Si tu perro hace pis o caca en casa, o el problema ha aparecido de repente en un perro adulto o mayor, consulta primero con tu veterinario. El dolor, los problemas urinarios o el deterioro cognitivo pueden presentarse así. Si la angustia es intensa, busca también un profesional cualificado en conducta.
¿Qué es la ansiedad por separación en perros?
La ansiedad por separación es un conjunto de conductas que aparecen solo cuando el perro se queda solo: destrozar puertas, aullar, hacer sus necesidades en casa o intentar escapar. No es un único diagnóstico. Detrás de conductas parecidas hay emociones distintas, como frustración, miedo o aburrimiento, y cada una pide un plan diferente.
El estudio de referencia analizó a 762 perros con problemas al quedarse solos. Sus conductas se agruparon en siete componentes (frustración por salir, pánico social, eliminación, frustración redirigida, comunicación reactiva, frustración inmediata y sensibilidad a los ruidos) y los perros se repartieron en cuatro grupos principales (de Assis et al., 2020) [Moderada]. Los autores advierten de que un tratamiento que no tenga en cuenta la emoción de fondo puede funcionar peor o incluso empeorar el problema.
No es un problema raro: en una muestra de 13.715 perros finlandeses, alrededor del 5 % mostraba conductas relacionadas con la separación (Salonen et al., 2020) [Moderada].
¿Qué síntomas tiene?
Los síntomas más frecuentes son vocalizar (ladrar, aullar, gemir), arañar o morder puertas y ventanas, hacer pis o caca en casa, jadear, ir de un lado a otro y no comer lo que se le deja. Lo que los distingue de otros problemas es que aparecen cuando el perro está solo, no cuando hay alguien en casa.
Conducta | Qué puede indicar |
|---|---|
Araña la puerta justo después de la salida y se calma a los pocos minutos | Frustración por no poder salir |
Ladra al oír el ascensor o la calle, tranquilo entre medias | Reacción a estímulos de fuera (alerta o miedo) |
Explora y destroza tras un rato, sin jadeo | Falta de actividad o aburrimiento |
Jadea, deambula, vocaliza e intenta escapar casi toda la ausencia | Angustia o pánico por estar solo |
Se inquieta cuando coges las llaves o el abrigo | Las señales de salida ya anuncian la soledad |
No toca el juguete relleno de comida | Señal de malestar, no fallo del juguete |
Pis o caca en casa | Malestar o posible causa médica: consulta al veterinario |
¿Cómo saber si es ansiedad o aburrimiento?
La única forma fiable de saberlo es grabar al perro cuando se queda solo. El aburrimiento suele verse como exploración y destrozos tras un rato, sin jadeo ni intentos de escapar. La angustia se ve como jadeo, vocalización y deambulación casi toda la ausencia, a menudo sin comer.
El capítulo 19.1 del libro propone cuatro perfiles prácticos, inspirados en el estudio de 2020 [Práctica profesional]:
Perfil | Emoción probable | Enfoque principal |
|---|---|---|
Frustración por no poder salir | Frustración | Ausencias graduales, tolerancia a la espera |
Reacción a estímulos de fuera | Alerta o miedo | Reducir estímulos, ruido de fondo, desensibilizar sonidos |
Falta de actividad | Aburrimiento | Ejercicio, olfato y masticables antes de salir |
Angustia por estar solo | Miedo o pánico | Ausencias graduales muy lentas; a menudo, veterinario |
Un mismo perro puede mezclar perfiles. La tabla sirve para decidir por dónde empezar.
No es solo una conducta molesta: en el primer estudio de sesgo cognitivo con perros, los que mostraban más conductas de separación interpretaban lo ambiguo de forma más pesimista (Mendl et al., 2010) [Moderada]. Detrás de muchos destrozos hay un estado emocional negativo.
¿Cómo grabar a tu perro cuando se queda solo?
Basta un móvil viejo o una cámara barata apuntando a la zona donde el perro pasa el tiempo, con la puerta de salida en el encuadre. Sin vídeo, cualquier plan es una suposición: ves el cojín roto, pero no cuándo empezó, qué lo desencadenó ni cómo estaba tu perro.
Empieza a grabar 10 minutos antes de salir, para ver la reacción a las señales de salida.
Mantén la grabación al menos 30–60 minutos tras la salida, o la ausencia entera si es corta.
Graba varias ausencias en días distintos, alguna rutinaria y alguna fuera de horario.
Graba también la llegada.
Qué anotar al verlo:
Latencia: cuántos minutos pasan hasta la primera señal de malestar.
Conductas y duración: jadeo, vocalización, deambulación, arañar, eliminación, destrozos.
Desencadenantes: si las vocalizaciones coinciden con ruidos de la escalera o la calle.
Si come o juega con lo que le has dejado.
Si se recupera: si acaba tumbándose o sigue activado toda la ausencia.

¿Por qué hay que dejar de superar su umbral de soledad?
Porque cada ausencia en la que el perro lo pasa mal es una experiencia de miedo o frustración que puede sensibilizarle más. Si sigue quedándose solo cinco horas al día con angustia, unas pocas sesiones de entrenamiento no lo compensan. El umbral de soledad es el tiempo que aguanta solo sin señales de malestar, y se mide con el vídeo.
Es la parte más difícil para la familia y la más importante del plan. Opciones para no superarlo durante unas semanas [Práctica profesional]:
Coordinar horarios entre los miembros de la familia.
Familiares, vecinos o amigos que se quedan con el perro.
Una guardería canina, si el perro está cómodo con otros perros.
Una persona que lo pasea o le visita a mitad de la ausencia.
Llevarlo al trabajo, si es posible y está cómodo allí.
Nunca en el coche. Dejarlo en el coche no es una opción: el calor y el estrés son un riesgo serio.
¿Cómo se tratan las ausencias graduales paso a paso?
Las ausencias graduales consisten en dejar al perro solo durante tiempos que no le provocan malestar y alargarlos poco a poco. Es desensibilización sistemática aplicada a la soledad, y es el tratamiento con más respaldo. Lo esencial es no superar nunca lo que el perro tolera.
En un estudio con ocho perros, la desensibilización sistemática redujo la frecuencia y la gravedad de las conductas de separación, y seis perros con seguimiento a los tres meses casi no presentaban el problema (Butler, Sargisson y Elliffe, 2011) [Limitada]. Es un estudio pequeño, pero coincide con las guías veterinarias.
El protocolo del capítulo 19.4:
Mide el umbral con el vídeo y empieza por debajo: si el malestar aparece a los 2 minutos, la primera ausencia dura 30–60 segundos.
Sal de verdad. Cierra la puerta y aléjate: el perro tiene que vivir la ausencia.
Observa en directo con una cámara o el móvil, y vuelve antes de que aparezca el malestar.
Varía la duración para que no sea previsible: 1, 2, 1, 3, 2, 4 minutos.
Sube despacio. Con la ausencia más larga cómoda en tres sesiones seguidas, aumenta un 10–20 %.
Retrocede sin dudar. Si aparece una señal de malestar, la siguiente ausencia es la mitad de la última cómoda.
Varias ausencias por sesión, con pausas de unos minutos entre una y otra, y una o dos sesiones al día.
Antes de empezar, define tres señales de malestar concretas de tu perro, por ejemplo «se queda mirando la puerta», «jadea» y «gimotea». Cualquiera de ellas termina la ausencia.
Semana | Ausencias por sesión (minutos) | Criterio para avanzar |
|---|---|---|
1 | 0,5 · 1 · 0,5 · 1,5 · 1 | Tres sesiones seguidas sin señales |
2 | 1 · 2 · 1 · 3 · 2 | Igual |
3 | 2 · 4 · 3 · 5 · 3 | Igual |
4 | 4 · 8 · 5 · 10 · 6 | Igual |
Ejemplo para un perro con un umbral de 2 minutos. Las cifras son práctica profesional coherente con la desensibilización [Práctica profesional]. Muchos perros avanzan más despacio.
A la vez, trabaja las señales de salida: coge las llaves y siéntate a ver la tele, ponte el abrigo y friega los platos, muchas veces al día y sin salir, hasta que tu perro ni levante la cabeza.
En el capítulo 19 de Entrenamiento canino científico tienes el protocolo completo, con reglas para cuando el progreso se estanca.
¿Qué no ayuda o empeora el problema?
No ayudan la jaula en perros con pánico, adoptar otro perro, los collares antiladridos ni dejar la tele como única solución. Y regañarle al llegar solo añade miedo a la siguiente ausencia, porque el perro no relaciona la regañina con el destrozo de hace dos horas.
Transportín o jaula en perros con angustia: no reduce el pánico y puede causar lesiones al intentar escapar. Solo si el perro ya lo usa como refugio y el vídeo muestra que está tranquilo dentro.
Otro perro: rara vez lo resuelve si tu perro echa de menos a una persona concreta, y puedes acabar con dos perros con malestar.
Collares antiladridos o de castigo: suprimen el ladrido, no la emoción, y añaden miedo (lo vemos en mi perro ladra mucho).
La tele o la radio: pueden tapar ruidos de fuera, pero no tratan la angustia.
¿Es culpa mía por darle mucho cariño?
No. Un estudio reciente asoció algunas variables de los cuidadores, como el estrés, una gran cercanía emocional o dormir con el perro, a más problemas de separación. Pero en conjunto explicaban menos del 9 % de las diferencias entre perros, y el diseño no permite saber qué es causa y qué es efecto (Batista, Lavrador y Graça‑Pereira, 2026) [Limitada].
No hay base para decirte que tu cariño ha causado el problema, ni para recomendarte retirarle el afecto.

¿Cuándo hace falta el veterinario?
Hace falta el veterinario cuando el perro no tolera ni 30 segundos solo, cuando la angustia dura casi toda la ausencia, cuando hay pis o caca en casa o cuando el problema aparece de repente. En los casos moderados o graves, algunos perros necesitan medicación para estar lo bastante tranquilos como para aprender.
Decidir si la necesita, qué fármaco y cuándo es trabajo exclusivo del veterinario. En dos ensayos con placebo, la medicación pautada por el veterinario mejoró los resultados, siempre junto a un plan de conducta (King et al., 2000; Simpson et al., 2007) [Moderada]. La medicación no sustituye al plan: lo facilita. Si dudas de a quién acudir, lo explicamos en adiestrador, educador canino o etólogo.
Qué dice la ciencia
«Ansiedad por separación» agrupa siete componentes y cuatro grupos de perros con emociones distintas (de Assis et al., 2020) [Moderada].
Alrededor del 5 % de los perros muestra conductas relacionadas con la separación (Salonen et al., 2020) [Moderada].
La desensibilización sistemática redujo estas conductas en ocho perros (Butler et al., 2011) [Limitada].
Dar más de cinco instrucciones a la familia se asoció a peores resultados (Takeuchi, Houpt y Scarlett, 2000) [Limitada]: pocas tareas y claras.
Errores frecuentes
Dejarle solo muchas horas «de vez en cuando» mientras haces ausencias graduales: deshace el trabajo.
Alargar las ausencias de golpe o siempre en la misma progresión.
Despedidas largas y llegadas eufóricas que marcan el contraste entre estar acompañado y solo.
Regañarle al volver por lo que ha hecho.
Interpretar los destrozos como venganza. Los perros no destrozan para castigar a su familia.
Preguntas frecuentes
¿Se cura la ansiedad por separación?
Muchos perros mejoran mucho con ausencias graduales y, si hace falta, con el tratamiento que indique el veterinario. En el estudio de Butler et al. (2011), seis de los perros seguidos a los tres meses casi no presentaban el problema. Pero no hay plazos garantizados: cada perro avanza a su ritmo.
¿Cuánto tarda el tratamiento?
Depende del umbral de partida, del perfil y de si se consigue no superar ese umbral en el día a día. El ejemplo del libro avanza de 30 segundos a unos 10 minutos en cuatro semanas, pero muchos perros van más despacio y tienen semanas de estancamiento. Lo que importa es la tendencia.
¿Debo ignorar al perro al salir y al llegar?
No hace falta ignorarle. Lo recomendable es salir con naturalidad, sin despedidas largas, y saludarle con calma cuando se tranquilice al volver. Se trata de no convertir la salida en un acontecimiento.
¿Ayuda adoptar otro perro?
Rara vez. Si tu perro echa de menos a una persona concreta, otro perro no la sustituye, y puedes acabar con un segundo perro con malestar. Si quieres adoptar, que sea por otros motivos.
¿La jaula ayuda?
En perros con angustia, no: no reduce el pánico y pueden lesionarse al intentar escapar. Solo tiene sentido si el perro ya usa el transportín como refugio y el vídeo muestra que está tranquilo dentro.
Resumen
La ansiedad por separación agrupa varios problemas con emociones distintas, así que el primer paso es grabar al perro para saber cuál tiene. El tratamiento con más respaldo son las ausencias graduales por debajo de su umbral, sin superar lo que tolera en el día a día. Si la angustia es intensa, el veterinario valora si hace falta medicación.
Entrenamiento canino científico
Entrenamiento canino científico. Del cero absoluto a profesional: el manual completo es un manual en español de 688 páginas, publicado por Canis Formación en octubre de 2026, que enseña a convertirse en entrenador canino profesional con métodos basados en la evidencia científica, sin dolor ni miedo.
El capítulo 19 desarrolla los cuatro perfiles y el protocolo de ausencias graduales, y la receta 28.15 enseña a un cachorro a quedarse solo para prevenir el problema.
688 páginas en PDF, con 31 capítulos y 66 recetas paso a paso
Nivel de evidencia en cada recomendación: sólida, moderada, limitada o práctica profesional
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Ver el libro →
Sobre Canis Formación. Canis Formación es el nombre con el que se publica Entrenamiento canino científico. Su propósito es reunir en español lo que la investigación sabe sobre cómo aprenden y sienten los perros y convertirlo en un método de trabajo sin dolor ni miedo, con cada recomendación respaldada por su nivel de evidencia. Este artículo tiene fines informativos y no sustituye la valoración de un veterinario.

